Extractivismo y DD.HH.

Publicado el 12 noviembre 2017 | por Fernando Arellano

0

Foro sobre transición energética: urge prepararse desde ya para la era pos-carbón

El pasado lunes 30 de octubre la Fundación Friedrich Ebert en Colombia (Fescol) y PAX Holanda organizaron en el Hotel Sicarare de Valledupar el foro “Transición energética en Europa: desafíos y oportunidades para Colombia”. Entre los panelistas internacionales estuvieron el Pao-Yu Oei, del instituto alemán de investigación económica (DIW); Marcel Beukeboom, embajador para el cambio climático del Reino de los Paises Bajo; Sebastian Rötters, de la ONG alemana Urgewald; Maurice van Beers de PAX Holanda y Wim Dekkers, del sindicato holandés FNV. Además se contó con la participación en los paneles de representantes de la Secretaría de Minas y Energía del Cesar, voceros de las comunidades indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta y de los diferentes sindicatos del sector minero-energético, así como académicos y periodistas.

La conclusión del foro, al que asistieron más de 150 personas, fue contundente: los tiempos dorados del carbón como fuente de riqueza están contados. Debido a las tendencias actuales de los mercados internacionales del carbón, es de esperar que la demanda de este se reduzca considerablemente en los próximos años. Ese fue uno de los puntos de Pao-Yu Oei, quien en su investigación ha trabajado sobre las consecuencias de la transición energética mundial, entendida como el cambio de la matriz energética hacia combustibles no fósiles y energías renovables. Ésta puede implicar situaciones verdaderamente complejas para países emergentes como Colombia. Debido a que no existen alternativas productivas viables que reemplacen los grandes recursos fiscales y económicos que vienen de la explotación de recursos como el carbón, es de esperar que haya graves traumatismos en las regiones productoras. Por eso, es necesario empezar a pensar no ya si se cerrarán las minas, sino cómo.

Para empezar esta reflexión, Wim Dekkers, quien vivió ese mismo proceso en Holanda cuando se tuvieron que cerrar las minas de carbón debido a los altos costos de producción, compartió sus experiencias al respecto. En Holanda, el cierre de las minas implicó dejar a más de 70.000 trabajadores sin empleo. Para lidiar con esta situación, el Estado tuvo que hacer inversiones por más de 10.000 millones de euros en el transcurso de 40 años. Estos recursos estuvieron dirigidos a crear nuevos puestos de trabajo, garantizar los pagos de seguridad social de los trabajadores y reacondicionar las zonas de explotación minera para evitar que se convirtieran en un riesgo para la población. Por lo tanto, el proceso que viene después del cierre de las minas será largo, costoso y no debería ser tomado a la ligera.

Por su parte, Maurice van Beers de PAX Holada reiteró que en el caso de Colombia, la responsabilidad no es solamente del gobierno nacional. También hay una responsabilidad importante que le corresponde a la comunidad internacional como compradora del carbón que se produce en la región. Más que todo porque Colombia aparte de ser un país emergente ha sufrido un conflicto armado – en la cual la zona carbonífera ha sido golpeada muy duro y por lo tanto necesita todo el apoyo para sanar las heridas que se abrieron durante la confrontación interna. En este sentido, dijo, la justicia transicional debe ser una parte integral de la transición energética.

Por último, expresó que es de gran importancia comenzar desde ya los diálogos sobre el tema de cierre de minas entre gobierno, empresas, comunidades, sindicatos, la comunidad internacional y compradores de carbón en Europa. De lo contrario, las consecuencias pueden ser catastróficas.

Así las cosas, el foro en Valledupar constituye el comienzo de un proceso de diálogo, reflexión y acción para plantear un modelo de desarrollo pos-carbón.

 


Sobre el autor



No se admiten más comentarios

Ir arriba ↑

PAX