Extractivismo y DD.HH.

Publicado el 29 Junio 2017 | por Maurice van Beers

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La transición energética Europea y la minería de carbón en Colombia

La decisión de la empresa energética Italiana ENEL de parar la importación de carbón desde Colombia en el marco de la transición energética en Europa ha causado muchas preocupaciones en el país.  La decisión tiene mucho que ver con el acuerdo de Paris para frenar el cambio climático como principal amenaza para la sobrevivencia de la humanidad. En este artículo se explica brevemente el panorama, los impactos para Colombia y cómo las comunidades mineras se pueden preparar frente a ello.

 

EL ACUERDO DE PARIS

Científicos de todo el mundo han indicado que estamos en un proceso de calentamiento global causado por gases invernaderos debido al uso de energías fósiles y al cambio en el uso de los suelos como la deforestación. El acuerdo de Paris se ha pactado entre (casi) todo los países del mundo después de largas negociaciones y es visto como uno de los acuerdos multilaterales más importantes de nuestro tiempo. Los principales elementos de este acuerdo son que los  países se comprometen a mantener el clima por debajo de 2 grados Celsius en comparación con el de la época preindustrial y a monitorear los resultados de cada país cada cinco años para ajustar y presionar las metas de los países – la primera revisión será en 2018. Adicionalmente, países industrializados se comprometieron a apoyar a los países más pobres y en vía de desarrollo a adaptarse al cambio climático y a su transición hacia una economía basada en energía renovable. Países industrializados deben desembolsar 100 mil millones de dólares por año en un fondo Climático para el apoyo a países en vía de desarrollo.

 

LAS IMPLICACIONES DE PARIS EN EUROPA

Para que Europa pueda cumplir con sus metas debe parar el uso de energías fósiles para la generación de energía eléctrica. Una parte significativa de las emisiones de invernadero de Europa viene de centrales de energía de carbón. Por ende una transición que incluya el cierre de plantas de energía de carbón es una de las rutas más eficientes para Europa para lograr una reducción de emisiones sustanciales.

En este momento hay más de 300 plantas eléctricas dependiendo del carbón para su funcionamiento en Europa, mayormente en Polonia, Alemania, Bulgaria, Republica Checa y Rumania. Los Estados miembros de la Unión Europea tienen que congelar todos los planes de nuevas plantas de carbón y adicionalmente acelerar el cierre de las ya existentes. Modelos analíticos indican que un 25% de las plantas deben cerrarse al 2020 llegando a un 72% en 2025 para llegar a un cierre completo de todas las plantas de carbón en 2030. Frente a este panorama por ejemplo el puerto de Ámsterdam – el segundo puerto para carbón en Europa – ha tomado la decisión de no permitir la procesión de carbón a partir de 2030. También y a partir de este panorama – y junto al interés creciente de empresas energéticas al cumplimiento de estándares internacionales de derechos humanos –  es que la empresa energética Italiana ENEL ha tomado la decisión de parar su importación de carbón desde Colombia.

 

LAS IMPLICACIONES DE PARIS EN COLOMBIA 

Históricamente han sido los países industrializados – como los países Europeos y Norte Americanos – quienes han causado la mayor parte de las emisiones de gases invernadero. Sin embargo son los países en vía de desarrollo quienes están sufriendo más que nadie las consecuencias a través de inundaciones y sequias mientras que tienen una baja capacidad de adaptarse a la nueva situación. Aunque es crucial para la sobrevivencia de la humanidad frenar el cambio climático – y por ende es importante la transición a la energía renovable en Europa – se debe evitar que la gente pobre en países en vía de desarrollo como Colombia pague el precio de esta transición. Ya la costa caribeña de Colombia sufre los efectos del cambio climático, sería injusto que además de ello la gente de Cesar queden en la pobreza por el cierre de las minas sin ninguna otra alternativa de subsistencia.

 

¿QUÉ HACER?

Qué se tiene que hacer? Para comenzar, es importante abrir el debate desde ya sobre la época post-carbón en Colombia. Aunque el mercado de carbón no se cierra de un momento a otro ya se están notando las implicaciones. Uno de los primeros temas que se debe poner sobre la mesa, es la necesidad de un plan social para los empleados de las minas de carbón en Cesar, incluyendo desde ya inversiones para la generación de alternativas económicas para las comunidades.  Se debe lograr un acuerdo sobre temas de reparación ambiental y social para compensar los impactos de la minería en el departamento de Cesar. Debido al hecho que la región minera ha sido tan afectada por la violencia, se debe incluir en el plan social el derecho de las víctimas para la reparación, la verdad y la justicia. Todas las medidas van a requerir inversiones. Una parte podría venir de los fondos de cambio climático que han sido acordados en Paris.


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